Pues la vida de contestar llamadas, para mí, ha llegado a su fin. Después de 11 meses de vivir en circunstancias demasiado similares a las de una cárcel, me armé de valor y con la ayuda de mi familia (la adoptada y la de sangre), di el brinco para salir de ese lugar y empezar a darle sentido a mi vida.

Gracias a mi amiga fherchosa, tengo un trabajo que amo. Me dedico a escribir, qué cosa tan bella.

Durante muchos años, la idea de dedicarme a escribir me parecía ajena. Incluso cuando me sugerían que podía hacer de eso una carrera y ganar dinero, yo pensaba que era demasiado guajiro. Hasta la semana pasada, escribir para mi era un hobbie, algo que hacía por amor al arte y que amaba, pero nada más.

Los retos a los que me he enfrentado son diversos. Por una parte, después de casi un año de vivir, pensar, escribir, hablar y soñar en inglés, he tenido que quitarme todo eso de encima y como ha costado trabajo.

Veía a mis compañeros que habían crecido y vivido en Estados Unidos tanto tiempo, ellos batallaban para ordenar sus ideas y hablar con los clientes en español, en su mente traducían sus pensamientos. Decían cosas como “en orden para que le de su contraseña” o “qué es su teléfono”. Con el tiempo me di cuenta que también estaba siendo altamente influenciada por el idioma o el día a día de mi trabajo. Un detalle curioso, todos los días escribía unas 30 veces ASV (account security verification) y ahora me encuentro con que al escribir cualquier palabra que comience con “as” se va automáticamente a mayúsculas, como resultado siempre que escribo así, se ve ASí.

Y bueno, dejar de pensar en inglés está canijo, porque se acostumbra uno y reprograma el cerebro a pensar en otro idioma, se alcanza un nivel de ya no traducir en la mente, sino literalmente pensar en inglés. En realidad asumirme como una persona bilingüe me tomó mucho tiempo, y durante tres años viví una vida en ambos idiomas, culminando la experiencia con un trabajo que no sólo tenía un ambiente bilingüe, sino que era un exigencia esencial. Llevo casi 5 días sin tener que usar el inglés para sobrevivir.

Con el tiempo buscaré sacarle otro tipo de provecho a mi habilidad con algo más apegado a mis pasiones.

Así la vida, seguiré escribiendo, porque cuando uno trabaja desde casa y con una computadora enfrente, la procrastinación es un peligro y 9gag la herramienta de evasión más usada.

Una ventaja es que podré postear más, teniendo todo el día para escribir, seguro podré evadirme de a ratos para compartir con ustedes. También saldré a tomar fotos, tomar el sol que es casi un desconocido cuando trabaja uno de las 4 de la tarde a las 12 de la noche.

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