Platicando con la novia de papá Fherchoso, me comentó sobre unos tenis que estaban lanzando, para apoyar a los estudiantes del Conservatorio Nacional de Música, en donde Panam, asociándose con Indio, crearon un diseño para unos tenis que costarían solamente 200 pesos, en donde las ganancias, irían directamente para la causa y teniendo la oportunidad de donar dinero extra para la misma.

La idea me encantó, pero olvidé googlear el asunto y unas semanas después, mi mejor amigo Fherchoso me comentó que no había podido comprarse los tenis, pues se habían agotado las existencias de su número.

En ese preciso instante San Google, mi buen amigo y yo, hicimos nuestras investigaciones, llegando rápidamente a la página de los Tenis Indio Panam.

Me encantaron, simplemente me encantaron. Eran unos tenis hechos en México, para una causa que me pareció genial y con la que me sentí identificada, con un diseño muy bueno y que harían juego con mis otros tenis panam. Además, aprendí que las ganancias totales irían para esa causa y que el envío no tendría costo.

En ese momento, siendo dueña de exactamente 220 pesos, decidí comprarlos. Después de una larga travesía (que relataré en otro post) logré hacer el depósito en la cuenta de mi mejor amigo Fherchoso, añadiendo los 20 pesos como donativo, que aunque no es mucho, pues era lo que tenía, e hicimos la misma transacción que con los Tenis Geeks.

La espera era menor, pues la fábrica está en México, es más, hasta estaba increíblemente cerca de casa de mamá Fherchosa. Así que llegaron muy pronto, aunque hubo un pequeño error técnico a la hora de poner la dirección, lo solucionamos sin mayores imprevistos y los tenis llegaron sanos y salvos y fuí por ellos para estrenarlos el Sábado 16 de Octubre, en la expo de un amigo Fherchoso.

Fueron la sensación, en cuanto llegué escuché las vocecitas diciendo “¿Ya viste? trae los tenis de Indio”, “Worales, si existen” incluso sostuve una conversación con un par de desconocidos, que los habían ordenado y no les habían llegado. Comentamos sobre qué geniales estaban y que no eran un mito, si existían.

Claro que tengo limitadas opciones para usarlos, pues no creo que sea muy ok llegar a dar clases de música en preescolar y primaria, con unos tenis que son abiertamente alcohólicos jajaja. Sin embargo, los he disfrutado mucho y pronto postearé las fotos de los susodichos.

Por ahora, no he encontrado otros tenis que comprar por internet, tampoco es que haya buscado. Y estoy feliz de haber realizado ambas hazañas.

Y también pude ser parte de una causa que se relaciona con lo que yo hago y que cumplió su meta.

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