Resulta que por acá la gente más bien escéptica se tomó éstos días de vacaciones, se podía salir felizmente a las calles sin temor al moco voraz, y como todos lo hicimos, las calles del centro y del mercado eran como un permanente fin de semana sumanente concurrido.

Una farmacia en el interior, tuvo algunos días el letrero “Ya no hay cubrebocas” pero cuando lo vi no llevaba la cámara y no pude captar el momento. Poca era la gente que portaba uno y más bien se podían ver muchos en el suelo.

Lo que sí logré fotografiar, fueron éstos maravillosos letreros que podremos ver a continuación.

zummba

Grran exivición de zummba

Blv. Juares #111 2008

(¿alguna duda?)

pensamosenty

Y del otro lado dice:

mercado2

La siguiente está casi linda.

noanbulantes

No – – – – No

anbulantes

Jajajajaja, y el codo que se ve ahí es mío, fingimos tomarme una foto para que no se viera tan sospechoso.

Fueron tres visitas al centro, tres días seguidos, recorrimos prácticamente todo el mercado Adolfo López Mateos. Por fin pude comer en donde los árboles brotan de las paredes, una experiencia interesante he de decir, me sentí como elfo comiendo entre los árboles jajaja.

También sufrí el ataque de una señora a la que no quise comprarle duraznos, tras insistir ambas, ella en que le comprara y yo en que no, se dirigió a mi padre quien la ignoró. De ahí en adelante cada vez que nos la encontrábamos me pegaba con su cubeta.

Compramos películas, 9 x 100 jejeje. También estuve bajando otras tantas, encontré muy buenas opciones después de varios días de no saber qué elegir. Por fin encontré Contacto, en buen estado, subtitulada… todo un hallazgo.

Por supuesto, encontré el mundo de los juguetes rústicos que le compraré a mi sobrina, una enorme cantidad de ropa que también pienso adquirir una vez que venga y vayamos juntas al mercado, para no errarle en la talla ¿verdad?

Conseguimos finalmente el quemador para la estufa, pues el anterior dejaba las ollas con una enorme plasta negra que manchaba todo. Eso sí, el quemador nuevo no quedaba y tuvimos que volver al día siguiente a conseguir la pieza faltante para hacerlo funcionar.

Duda, ¿alguien sabe por qué esas cosas son de color azul cuando las compras pero al calentarse y entrar en uso se vuelven color quemador normal?

En fin, muchos empujones, jornadas sumamente cansadas y cada uno de esos días salí de casa pensando “Por fin salgo de mi encierro” y regresé pensando “Por fin regreso a mi casa, no vuelvo a salir” jajaja.

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