Desde que yo era pequeña, Mafalda ha formado parte de mi vida. Mis padres eran verdaderos fanáticos de las ya tan conocidas tiras cómicas sobre ésta peculiar niña que pintaba Quino.

En casa, yo jugaba y pintaba con los libros antes de poder leerlos y conforme fui creciendo pude entender y seguir entendiendo. A la fecha sigo entendiendo. Llegué a sentirme como ella, mi hermano se llama Guille también, solo que es él el que odia la sopa.

Todos tenemos un personaje con el que nos identificamos o queremos identificarnos, yo creo que cada uno tiene una partes de nosotros. Todos llegamos a ser Miguelitos, Manolitos, Felipitos, Susanitas, Libertades, Guilles y Mafaldas. Viven en nosotros porque nos reflejan en distintas etapas y facetas.

En lo personal mi favorito es Miguelito, ¿quién no recuerda el pastito interior?

Mi mejor amiga se llama Libertad en honor a aquella pequeña niña, tan sincera siempre, gran compañera de juegos y filosofías de Mafalda.

Tenemos el caso de Manolito, siempre encontrandole la ventaja a todo para hacer dinero y tratando de no perder el que tiene.

La niña Susanita, viendo el mundo desde sus propios ojos y como ella quería verlo, siempre anhelando tener hijitos y casarse con un hombre guapo y adinerado, chismeando de todo y a toda hora.

Felipe, mayor que ellos. Con el deseo de ser el llanero solitario, con una increíble flojera para con el mundo retratado en su desidia a la hora de hacer los deberes.

El buen Guille, con una intensa personalidad y siempre diciendo lo que piensa, lo que siente, lo que le aqueja. Queriendo ser grande y a la vez pequeño.

Cómo olvidar a los padres de Mafalda y Guille que conviven con todos éstos niños que nos han dejado pensando y nos seguirán haciendo pensar. Padres responsables y preocupados para que el mundo sea un lugar agradable para sus hijos.

Y por supuesto, Mafalda, una niña demasiado madura para su edad, con intereses y angustias que reflejaban el sentir del adulto de su época. Una niña que no dejaba de serlo.

Una tira cómica que comenzó a publicarse en 1964, aunque fue creada en 1963 para una campaña publicitaria que no fue aceptada. Comienza en un periódico y luego se muda a otro. En 1966 se reúnen la tiras para editar el primer libro. A la par de sus apariciones en libros y periódicos, Quino dibuja otras tiras cómicas que sigue publicando a la fecha.

Mafalda desaparece formalmente el 25 de Junio de 1973, Quino anuncia que no volverá a dibujar nuevas tiras de Mafalda. Después de ésto se hacen las recopilaciones de su obra. Yo tengo Mafalda 10, una recopilación de los primeros 10 años de vida de esa niña, años después se publicó Todo Mafalda.

 Existe el rumor de que Quino, cansado de dibujar las tiras de Mafalda, decide matarla. Hay quienes aseguran haber visto la tira en donde Mafalda es atropellada por un camión de sopa, siendo así la ironía de su muerte.

Queridos lectores, he de decirles que esa tira no existe, nunca existió. Quino nunca mató a Mafalda, simplemente dejó de dibujarla.

Lo más aproximado a una tira de muerte es ésta, un fan art que realizó un tal Lucho Luna. En lo personal no me gusta pues no tiene nada que ver con el humor que Quino maneja tan magistralmente.

Por otra parte, éste hombre ha hecho y dibujado un sin fin de tiras cómicas.  Trabajó mucho tiempo haciendo publicidad y sus personajes de Mafalda llegaron a ser utilizados en la UNICEF y el 11 de diciembre de 2000, recibió el premio Quevedos de Humor Gráfico, en España.

Para todos aquellos que quieran saber un poco más sobre Quino y Mafalda, los invito a vistar éstos sitios. Un excelente trabajo de un excelente dibujante que me ha acompañado y enseñado mucho de la vida. Los dejo con otras favoritas de Miguelito.

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