Bueno, resulta que me lancé a casa de mi madre, en algún lugar perdido de smoglandia, para cuidar a mi abuela mientras mi madre iba a su curso de certificación del QXCI. Es toda una experiencia divertida, estresante, emocionante y hartante jajaja.

Mi abuela tiene 94 años, desde hace 9 meses está encerrada en casa sin hacer nada porque ha tenido complicaciones de la edad, es decir, se lastimó un pie y la cosa se puso grave, se cayó de la escalera y se rompió la cadera (contrario al normal de -Se rompió la cadera y por eso se cayó de la escalera-, ella si se la rompió por la caída) y finalmente, ya casi no ve, ya casi no oye, ya casi no come, ya usa pañal y anda perdiendo el eje de la realidad constantemente. Además le sumamos la emocionante experiencia de que mi tía de 51 años tiene Sindrome de Down y Retraso mental, así que hay que hacerles todo.

La aventura comenzó el miércoles cuando llegué a su casa y mi madre dejó la llave debajo del tapete. Yo tengo llaves pero no tenía la de la chapa grande. (Cabe aclarar que ahí es como almoloyita de la condesa, se necesitan no sé cuántas llaves y puertas para entrar) Resultó que la llave que estaba ahí no era la adecuada, era otra que no abre por fuera y pasé un tiempo estimado de una hora con treinta minutos sentada afuera de la puerta. Y no, no podía irme a fumar un cigarro por aquello de que sonara el timbre y mi abuela contestara como loca o por aquello de que no sonara el timbre y mi abuela contestara como loca.

Después llegó la madre y abrió, comimos y todo tranquilo. Llegó una clienta de mi madre y luego trajeron a mi tía de la escuela. Por la noche mi madre me aplicó la inyección correspondiente dado mi problema de salud en ese momento. Pero la aventura comenzó al día siguiente cuando tuve que levantarme a hacer de desayunar a las niñas, después decidí reponer un poco de sueño viendo televisión pero resultó casi imposible con la abuela contestando el teléfono cuando no sonaba y contestando el teléfono encima de mi cuando si sonaba. La comida transucurrió normal y todos felices. Después yo subí felizmente a lavar mi ropa y cuando bajé encontré que a la abuela se le ocurrió bañarse y bañar a mi tía, yo dije, mientras no escuche PONK! todo está bien.

Hacia la noche la abuela estaba intranquila con la hora de llegada de la madre. La madre llegó agotadísima a casa, y trajimos tamales para la cena, dejó instrucciones para el día siguiente que tenía el plus de entregar a mi tía a la camioneta de la escuela a eso de las 7:10 am. Cual es la sorpresa cuando a las 4:30 am, la abuela toca a la puerta diciendo que se nos había hecho tarde para la camioneta y mi madre contestandole que no, las dos gritando y yo en medio. Se aclaró el asunto y pasados diez minutos la madre prende el televisor y como yo tengo mejor oído que ella pues ella necesita más volúmen así que no podía conciliar el sueño.

A eso de las 6:15 am la madre despertó oficialmente y dijo que si podía entregar a la tía a la hora indicada. Yo dormí y dormí hasta que a las 9:00 am abrí el ojo con el pendiente de que esa era la hora de darle de desayunar a la abuela. Otra sorpresa, la abuela estaba ahí con un vaso de jugo de naranja y diciendo que si quería desayunar y que ella ya se había preparado su desayuno… Como siente que no hace nada, en cuanto la dejas hace algo. Muy preocupada por mi salud dijo que me ayudaría. Preparé la comida y comimos, llegó mi tía y todos felices. Volví a subir a lavar ropa y encontré la segunda escena de baño, solo la abuela. Di de cenar y la madre llegó doblemente agotada, regañó a la abuela por dejar su ropa mojada, me inyectó y dejó instrucciones para el día siguiente.

Sábado por la mañana, preparé desayunos, luego la abuela pidió llaves para ir a lavar su ropa porque se sentía mal por haber mojado la pijama, le dije que no podía subir y que yo la lavaría. Se quedó como una hora esperando a que saliera y luego algo ofendida dijo que no comería, que le diera de comer a mi tía. Y no comió por más que lo intenté, después en la noche pidió cenar temprano y dormir para que mi madre no la encontrara despierta. El novio vino de visita y estuvo un rato de la tarde acompañandome, trajo sushi y flores. Finalmente cuando la madre llegó el hermano llamó pidiendo que cuidara a la nieta pero la madre no podía, yo me ofrecí y a eso de las 11:00 pm llegó el hermano con su hija a cuidar. Fueron las tres horas más divertidas de la semana jajaja, la nena es un amor y es muy tranquila, nos entendimos muy bien y nos divertimos mucho.

Aquí está posando para la cámara.

A la nena le fascinó Alf y aprendió a decir AF jajaja, le enseñé una canción, le canté, jugamos, canté de nuevo, intenté arrullarla y no se dejó y finalmente la entregué a eso de las 2:00 am. Dormí ya pasadas las 3:00 am y el domingo se hizo un poco tarde para dar de desayunar jajaja. Todo resultó bien, tuvimos dos visitas de sobrinos de la abuela y el novio vino nuevamente. Hacia la tarde yo estaba lista para hacer un intercambio de rehenes (dinero por bici) con un cuate que nunca apareció y para cuando la madre llegó el tipo seguía desaparecido así que la madre me llevó a la terminal para tomar mi camión. Llegué a casita agotada de chachear, feliz por haber visto a la sobrina y con ganas de estar en la compu.

Esa fue señoras y señores, mi visita a la casa de la risa en almoloyita de la condesa jajaja.

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